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> Jurisprudencia > Mahanoy Area School District v. BL  

Jurisprudencia: Mahanoy Area School District v. BL

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Titulo

Mahanoy Area School District v. BL

Hechos relevantes del caso

Una estudiante se había presentado a una convocatoria para integrar el equipo de porristas de su escuela en Mahanoy, Pensilvania. Las entrenadoras no la seleccionaron para el equipo principal, pero le ofrecieron un puesto en el equipo junior. Disconforme con esta decisión, la estudiante publicó durante el fin de semana dos imágenes desde un almacén en su cuenta personal de la red social Snapchat. En una de las imágenes, criticaba e insultaba a la escuela y al equipo de porrismo. Las imágenes llegaron a conocimiento de las entrenadoras y, en consecuencia, decidieron suspenderla del equipo por el uso de lenguaje y gestos vulgares en relación con una actividad escolar. La sanción fue confirmada por las autoridades de la escuela. Frente a esta situación, la estudiante interpuso una demanda ante la justicia en la que solicitó que se dejara sin efecto la sanción. El tribunal de primera instancia hizo lugar al reclamo y ordenó a la escuela reincorporar a la estudiante al equipo de porristas. Para decidir así, entendió que las publicaciones estaban protegidas por la libertad de expresión consagrada en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. Contra esta decisión, la escuela interpuso un recurso de apelación. El tribunal de apelaciones confirmó la sentencia impugnada. Ante esa resolución, el distrito escolar del área de Mahanoy presentó un writ of certiorari que dio intervención a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos.

Categoria

Jurisprudencia Internacional

Fecha

23/06/2021

Voces CSJN

LIBERTAD DE EXPRESIÓN; NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES; EDUCACIÓN; ESTABLECIMIENTO EDUCATIVO; FACULTAD REGLAMENTARIA; DERECHO A LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR; RESPONSABILIDAD PARENTAL; PRUEBA; CARGA DE LA PRUEBA; DERECHO DE PUBLICAR LAS IDEAS; DERECHO A LA INFORMACIÓN; MEDIOS DE COMUNICACIÓN; INTERNET; RED SOCIAL; INTERÉS PÚBLICO;

Decisión y argumentos

La Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, por mayoría, hizo lugar al recurso y confirmó la sentencia apelada (jueces Breyer, Roberts, Alito, Sotomayor, Kagan, Gorsuch, Kavanaugh y Barrett). 1. Libertad de expresión. Niños, niñas y adolescentes. Educación. Establecimiento educativo. Facultad reglamentaria. Derecho a la vida privada y familiar. Responsabilidad parental. Prueba. Carga de la prueba. “La regulación del discurso fuera del establecimiento educativo, cuando se suma a su regulación dentro del establecimiento, importa abarcar todo lo que un estudiante diga a lo largo de una jornada de 24 horas. Ello implica que los tribunales deben ser más escépticos con respecto a los esfuerzos de una escuela para regular lo que se diga fuera del establecimiento, dado que de otro modo podría llevar a que un estudiante no pueda pronunciarse con libertad. Cuando se trata de un discurso de contenido político o religioso que se realiza fuera de la escuela o de un programa o actividad escolar, la escuela tendrá una carga probatoria mayor para justificar su intervención”. “[N]o existen razones para considerar que los padres de [la joven estudiante] hubieran delegado a las autoridades escolares su control sobre [su] comportamiento […] mientras ella se encontraba en [un almacén el fin de semana en que publicó las imágenes]. Además, la vulgaridad en las publicaciones […] contenía un mensaje, una expresión de frustración y una crítica hacia la escuela y la comunidad de porristas. Sumado a ello, la escuela no demostró que efectuara ningún esfuerzo general para prevenir el uso de lenguaje y gestos vulgares de sus alumnos fuera del aula. En conjunto, estos hechos nos llevan a concluir que el interés de la escuela en enseñar buenos modales no es suficiente, en este caso, para sobreponerse al interés de [la estudiante] en ejercer su libertad de expresión”. “Como dijimos en Tinker, ‘para que el Estado, representado por las autoridades escolares, pueda justificar la censura de una expresión de opinión en particular, debe ser capaz de demostrar que su acción fue causada por algo mas que el mero deseo de evitar la incomodidad y molestia que siempre acompañan a una opinión impopular’” (cfr. voto de los jueces Breyer, Roberts, Alito, Sotomayor, Kagan, Gorsuch, Kavanaugh y Barrett). “Durante la jornada escolar, la escuela debe tener la autoridad suficiente para proteger a todas las personas dentro del establecimiento, y por lo tanto las escuelas deben poder prohibir los discursos de amenaza y acoso […]. Pero incluso cuando los estudiantes estén dentro del establecimiento educativo en horario escolar, no se encuentran privados de su derecho a la libertad de expresión”. “Mientras la decisión de inscribir a un estudiante en una escuela pública pueda ser considerado como conferirle a la institución autoridad para regular parte de su discurso fuera del establecimiento […], la inscripción no puede ser entendida como una transferencia total de responsabilidad parental sobre el discurso del estudiante. En nuestra sociedad, son los padres y no el Estado quienes tienen la responsabilidad y el deber primordial de criar, educar y formar el carácter de sus hijos” (cfr. voto concurrente de los jueces Alito y Gorsuch). 2. Libertad de expresión. Derecho de publicar las ideas. Niños, niñas y adolescentes. Establecimiento educativo. Derecho a la información. Medios de comunicación. Internet. Red social. Interés público. “Nuestra democracia representativa solamente funciona si protegemos el ‘mercado de ideas’. Este libre intercambio permite una opinión pública informada que, al llegar a los legisladores, da lugar a la sanción de leyes que reflejen la voluntad del pueblo. Esa protección debe incluir la protección de opiniones impopulares, dado que las opiniones populares requieren menor protección”. “Al dejar de lado el lenguaje vulgar [del discurso de la joven], un oyente escucharía una crítica al equipo de porrismo, a sus entrenadoras y al colegio –en pocas palabras, una crítica a las reglas de una comunidad de la que forma parte–. Esta crítica no involucraba cuestiones que colocaran al discurso fuera de la protección ordinaria de la Primera Enmienda. Las publicaciones […] aunque vulgares, no alcanzaban a representar una provocación […]. Y aunque utilizó palabras y gestos vulgares, su discurso no fue obsceno […]. Por el contrario, […] pronunció el tipo de discurso al que, de ser adulta, la Primera Enmienda brindaría fuerte protección”. “Debemos considerar además cuándo, dónde y cómo habló [la joven estudiante]. Sus publicaciones aparecieron fuera de horario escolar desde una ubicación externa a la escuela. No identificó a la escuela en sus publicaciones ni se dirigió hacia ningún miembro de la comunidad escolar con lenguaje vulgar ni ofensivo. Además, trasmitió su discurso a través de su celular personal, a una audiencia que consistía de su círculo privado de amigos de Snapchat. Estos aspectos de su discurso, aún cuando este corriera el riesgo de ser conocido por las autoridades escolares, disminuyen el interés de la escuela en castigar los dichos de [la estudiante]” (cfr. voto de los jueces Breyer, Roberts, Alito, Sotomayor, Kagan, Gorsuch, Kavanaugh y Barrett). “[E]xiste una categoría de discurso que en casi todos los casos excede la facultad regulatoria de una escuela pública. Este es el discurso de un estudiante que no se encuentra dirigido de manera expresa ni directa a la escuela ni a sus administradores, docentes o estudiantes, sino que refiere a asuntos de interés público, incluyendo temas delicados como la política, la religión o las relaciones sociales. El discurso sobre tales temas se encuentra en el centro de la esfera de protección de la Primera Enmienda”. “El presente caso […] solo supuso una crítica (aunque de manera vulgar) a la escuela y a una actividad extracurricular. Un discurso desfavorable sobre una escuela o sobre uno de sus programas es distinto al discurso que critica o burla a un individuo en particular, y […] la justificación de la escuela para castigar los dichos de [la joven] era débil” (cfr. voto concurrente de los jueces Alito y Gorsuch).

Otra jurisprudencia relacionada

 

Tribunal

Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos

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