Saltar al contenido principal
Ir a buscar
Inicio
Jurisprudencia Nacional
Jurisprudencia Internacional
Difusiones Mensuales
Boletines
Estudios sobre Jurisprudencia
Intranet
  
> Jurisprudencia > Mustafa Onder v. Marruecos  

Jurisprudencia: Mustafa Onder v. Marruecos

Historial de versionesHistorial de versiones

Titulo

Mustafa Onder v. Marruecos

Hechos relevantes del caso

Una persona de origen turco había viajado a Marruecos con su familia. Durante los primeros años de permanencia en el país, presentó una solicitud de asilo ante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. A su vez, la Embajada de Turquía en Marruecos hizo saber al Estado la existencia de una orden de detención contra esta persona por pertenecer a una organización terrorista armada, considerada responsable del intento de golpe de estado en Turquía en 2016. En ese sentido, requirió su extradición. La persona fue detenida y puesta a disposición de la Corte de Casación marroquí (órgano jurisdiccional a cargo de los casos de extradición). Al momento de presentarse ante el tribunal local, el detenido sostuvo que, de ser extraditado, correría el riesgo de ser torturado por las autoridades turcas. Entre sus argumentos, señaló que existía una persecución política en el país y que por ese motivo había solicitado asilo. Sin embargo, el tribunal local se pronunció en favor de la extradición a Turquía. Por su parte, la solicitud de asilo presentada ante las Naciones Unidas permanecía sin respuesta al momento de la intervención del Comité contra la Tortura.

Categoria

Jurisprudencia Internacional

Fecha

25/06/2019

Voces CSJN

MIGRANTES; EXTRANJEROS; ASILADO POLÍTICO; REFUGIADO; EXTRADICION; TORTURA; PRINCIPIO DE NO DEVOLUCIÓN; CONTROL JUDICIAL; ARBITRARIEDAD;

Decisión y argumentos

El Comité contra la Tortura consideró que la extradición del autor a Turquía constituiría una vulneración del artículo 3 de la Convención. 1. Extradición. Tortura. Principio de no devolución. “El Comité recuerda ante todo que la prohibición de la tortura es absoluta e imperativa y que los Estados partes en ningún caso podrán invocar circunstancias excepcionales para justificar actos de tortura [hay nota]. El principio de no devolución de personas a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que correrían el riesgo de ser sometidas a tortura, enunciado en el artículo 3 de la Convención, también es absoluto [hay nota]” (párr. 7.2). “A los efectos de determinar si existen motivos fundados para creer que la presunta víctima correría el riesgo de ser torturada, el Comité recuerda que, con arreglo al artículo 3, párrafo 2, de la Convención, los Estados partes deben tener en cuenta todas las consideraciones del caso, incluida la existencia de un cuadro persistente de violaciones manifiestas, patentes o masivas de los derechos humanos en el país al que sería expulsada. En este caso, el Comité debe, no obstante, dilucidar si el autor correría personalmente un riesgo de ser sometido a tortura de ser extraditado a Turquía. De ahí que la existencia en un país de un cuadro de violaciones manifiestas, patentes o masivas de los derechos humanos no constituya de por sí un motivo suficiente para establecer que el autor estaría en peligro de ser sometido a tortura al ser devuelto a ese país; deben aducirse otros motivos que permitan considerar que el interesado estaría personalmente en peligro [hay nota]. La inexistencia de un cuadro persistente de violaciones manifiestas de los derechos humanos tampoco significa que deba excluirse la posibilidad de que una persona esté en peligro de ser sometida a tortura en su situación particular [hay nota]” (párr. 7.3). “[L]a obligación de no devolución existe siempre que haya ‘razones fundadas’ para creer que la persona estaría en peligro de ser sometida a tortura en el Estado al que vaya a ser expulsada, a título individual o en calidad de miembro de un grupo que corra el riesgo de ser sometido a tortura en el Estado de destino. En tales circunstancias, la práctica del Comité ha sido determinar que existen ‘razones fundadas’ siempre que el riesgo de tortura sea ‘previsible, personal, presente y real’ [hay nota]. Entre los indicios de riesgo personal figuran, en concreto, la afiliación o actividades políticas del autor o de sus familiares y la existencia de un auto de detención sin garantías de un trato justo y un juicio imparcial [hay nota]” (párr. 7.4). “En el presente caso, el Comité toma nota del argumento del autor, según el cual su extradición le haría correr un considerable riesgo de ser torturado durante su detención en Turquía, en razón de su presunta pertenencia al movimiento Hizmet. En este sentido, el Comité observa que se dictó auto de detención contra el autor por pertenencia a ese movimiento, pese a negar ser miembro de él, y que, según se desprende de los informes adjuntados al expediente, es común el recurso a la tortura y los malos tratos en el caso de personas de su perfil durante su detención. El Comité observa asimismo que, según el Estado parte, no se extradita a ninguna persona si corre el riesgo de ser perseguida por motivo de su raza, religión, condición política o por su situación personal, ni siquiera si puede estar en peligro por alguno de esos motivos” (párr. 7.5). 2. Extradición. Control judicial. Arbitrariedad. “[E]l Comité observa que, al autorizar la extradición, la Corte de Casación de Rabat no evaluó el riesgo de tortura que implicaría para el autor esa extradición, habida cuenta de la situación imperante en Turquía desde el intento de golpe de estado en julio de 2016, en particular para las personas a las que, como al autor, se les atribuye una pertenencia, presunta o real, al grupo Hizmet. El Comité observa que, según el Estado parte, Turquía presentó garantías de que se respetarían los derechos del autor, de conformidad con los instrumentos internacionales ratificados por este país. No obstante, no se ha explicado en modo alguno la manera en que se evaluó el riesgo de tortura para el autor a fin de garantizar que este no se viese expuesto a un riesgo de tratos que contraviniesen al artículo 3 de la Convención a su regreso a Turquía” (párr. 7.10). “En el presente caso, de acuerdo con las consideraciones de la Corte de Casación, en cuanto órgano jurisdiccional que conoce de las extradiciones, el Comité no puede concluir que la Corte haya examinado los argumentos sobre la existencia para el autor de un riesgo presente, previsible, real y personal de ser sometido a tortura en caso de extradición a Turquía. Habida cuenta del perfil del autor en cuanto miembro, presunto o real, del movimiento Hizmet, el Comité llega a la conclusión de que, en el presente caso, las seguridades no bastan para descartar los argumentos, según los cuales puede afirmarse que el autor de la queja corre un riesgo previsible, real y personal de ser sometido a tortura de ser extraditado a Turquía, lo que constituiría, por consiguiente, una vulneración del artículo 3 de la Convención” (párr. 7.11).

Otra jurisprudencia relacionada

 

Tribunal

Comité contra la Tortura - CAT

Presentaciones relacionadas

 
Historial de versionesHistorial de versiones

Nombre

Titulo

Hechos relevantes del caso

Categoria

Fecha

Voces CSJN

Decisión y argumentos

Otra jurisprudencia relacionada

Tribunal

Presentaciones relacionadas

Estado de aprobación
Versión:
Creado el por
Última modificación realizada el por