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> Jurisprudencia > R, MA  

Jurisprudencia: R, MA

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Titulo

R, MA

Hechos relevantes del caso

El Tribunal Oral condenó a un hombre a la pena de siete años de prisión por los delitos de abuso sexual agravado por haber sido cometido con acceso carnal en tres oportunidades y privación ilegítima de la libertad. Para llegar a esa decisión, valoró el testimonio de la víctima, concubina del condenado, lo declarado por otros testigos, vecinos del barrio, y la historia clínica de la damnificada. Frente a esto, la defensa interpuso recurso de casación. Argumentó, entre otras razones, una errónea valoración de la prueba.

Categoria

Jurisprudencia Nacional

Fecha

13/12/2016

Voces CSJN

ABUSO SEXUAL; VIOLACIÓN; CUESTIONES DE HECHO Y PRUEBA; TESTIGO ÚNICO; IN DUBIO PRO REO; SENTENCIA ARBITRARIA; TESTIGOS; OFICINA DE VIOLENCIA DOMÉSTICA; PRUEBA; PRINCIPIO DE INOCENCIA;

Decisión y argumentos

La Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional hizo lugar parcialmente a la impugnación y absolvió al imputado por los tres hechos calificados como delito de abuso sexual con acceso carnal. Asimismo, confirmó la condena por el delito de privación ilegítima de la libertad y reenvió las actuaciones a otro tribunal para que fijara un nuevo monto de la pena y su modalidad de ejecución. Para llegar a esta conclusión, el juez Días, a cuyo voto adhirieron los jueces Jantus y Mahiques, tuvo en cuenta que “[p]ara fundar la decisión adoptada […] el tribunal consideró que los dichos de la víctima […] estaban avalados por los testimonios de [cuatro personas], además de los informes elaborados por la OVD, los peritajes del CMF y las declaraciones de las licenciadas...”. Sobre esta prueba, consideró que, “…con excepción de la denunciante, el resto de las declaraciones testimoniales han referido situaciones que la [presunta víctima] les ha contado o, en cambio, han explicado situaciones genéricas de violencia, dentro de las cuales podrían llegar a haberse configurado –potencialmente hablando– los abusos sexuales oportunamente denunciados”. Por otro lado, el magistrado entendió que “…la denunciante ha indicado una modalidad comisiva violenta, lo que debería implicar indefectiblemente la presencia de alguna clase de indicio que respalde tal extremo…”. Sin embargo, manifestó que “…de la lectura de [las] consultas médicas […] no surge en ningún momento la existencia de lesiones físicas o siquiera indicios de haber sido abusada sexualmente…”. Agregó que “…si bien surge de la historia clínica alguna clase de conflicto con su pareja […] motivada en la crianza de la hija que ambos tenían en común, lo que derivó en una lipotimia y en una mala alimentación de la denunciante, lo cierto es que nada más parece emerger de las constancias médicas que puedan dar apoyo externo a los dichos de ella concernientes a los supuestos abusos sexuales. Al contrario, aparece de manera clara e incontrovertible la idea de buscar un embarazo, sin mediar al respecto ninguna clase de oposición o voluntad en contrario…”. Asimismo, el juez recordó que “…debe procederse con sumo rigor en la valoración de la prueba fundada en el relato de un solo testigo, ya que falta la posibilidad de someterla al control de otras pruebas; de manera tal que en este caso […] se impone confrontar la declaración [de la denunciante] con las constancias que surgen de su propia historia clínica y que, como tales, son el resultado de la intervención de diferentes profesionales de la salud”. Al respecto, sostuvo que la historia clínica “resulta ser un fundamento real y racional para dudar en la práctica sobre la verosimilitud de la acusación formulada en este punto por el titular de la acción penal”. Por su parte, el juez Mahiques expresó que si bien “…es válido en un sistema como el nuestro que la prueba de cargo se sustente en la declaración de la víctima, es exigible una especial cautela que debe tener como referencias o elementos de contraste la falta de credibilidad subjetiva del testigo, la verosimilitud de su declaración y la coherencia o persistencia de la misma, como instrumentos funcionales o guías de referencia para su valoración y confronte”. Agregó que “…la omisión de valorar prueba dirimente constituye un caso típico de arbitrariedad en la selección de la prueba, que afecta el principio de razón suficiente…”.

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Tribunal

Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, Sala III

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